No entiendo por qué siempre que hablamos de hombres / mujeres nos centramos en las diferencias: que si son de Marte o de Venus, que si No hablan o No escuchan; que si angulares o circulares…

Puesto que lo que enfocamos determina nuestra realidad, creo que no le hace bien a nuestras relaciones amorosas enfocarnos en las diferencias. Las diferencias crean distancia y la ilusión de que la integración es imposible. Incluso cuando pensamos que las diferencias nos hacen complementarios, lo que estamos diciendo es que podemos estar «juntos pero no revueltos»…

Por eso mi atención hoy se centra en nuestras semejanzas, en lo que compartimos más allá o más acá de nuestra biología. Si comenzamos a enfocarnos en este espacio compartido, podremos crear una realidad integrada, podremos encontrar un lenguaje común, podremos experimentar mayor compasión con el otro y con nosotros… 

En fin, creo que podremos construir esa zona «entre nos» donde la intimidad y la autenticidad son posibles, porque ni tú tienes que someterte a lo que dice tu etiqueta «Hombre = ….» ni yo, a esa que me dice «Mujer = …»

Y, sin duda, es más fácil amarnos sin etiquetas…

Hoy en Tenemos que hablar… ¿Qué tenemos en común hombres y mujeres?