La formadora de mi entrenamiento como Integrative Shadow Coach, Kelley Kosow, lanzó ayer su libro “The Integrity Advantage”… Y ayer mismo comencé a leer.

En el primer párrafo presenta lo que ella ve como la causa que la crisis general en la que estamos: la falta de confianza. No confiamos en los familiares, ni en los amigos o compañeros de trabajo, menos en las instituciones ni en los sistemas… ¿Por qué? Porque no confiamos en nosotros mismos. Esto afirma Kosow y yo creo que tiene razón.  Ahora, ¿por qué no confiamos en nosotros? Pues porque muchas veces hemos actuado desconectados del guía interno que sabe lo que está bien para nosotros (y sí en verdad está bien para nosotros, pues lo estará para los demás, aunque no les guste… eso es otra cosa).

Así que me quedé pensando en mi integridad, en qué tanto escucho y confío en la Voz del Espíritu en mí. Ok. Creo que he ido mejorando, aún hay ciertos momentos en los que me hago la de oídos sordos y luego estoy intranquila, me despierto a las 2 de la mañana, no como bien… Los síntomas claros de mi falta de integridad. Ahora mismo me está pasando y tiene que ver con una conversación pendiente con alguien que trabajó para mí y no quedé conforme con su trabajo y menos aún con tener que pagarle sin saber bien qué era lo que pagaba… En fin, por no decir lo que tenía que decir en su momento, un par de meses después estoy en estas.

Anoche hablaba con R. sobre esto y, en medio de un suspiro compartido, lamentamos no haber escuchado los claros mensajes en algunos momentos clave de nuestras historias. En 1998, en octubre, yo comencé mi noviazgo con Camilo. El 7 de diciembre de ese mismo año le terminé. ¿La razón? Yo le había dado un manuscrito de mi libro de cuentos 3 días antes y él lo dejó en el asiento trasero del carro… donde lo encontré sin tocar. Mi dolor provenía de su falta de curiosidad por mí; sentí que no le interesaba conocerme a mí… yo era interesante en tanto que su novia, por mi función.  Después de explicaciones y promesas, decidimos continuar.  16 años después, esa fue en esencia la razón por la cual me divorcié… Y yo supe entonces. También lo supe cuando regresaba de Monterrey, luego de pasar 1 mes viviendo con él allí. No paré de llorar en todo el vuelo por una indescriptible sensación de soledad, por el miedo que me produjo su silencio agresivo y por su desconexión… Mmmmmm… mismas razones ampliadas por 16 años de repeticiones en distintos grados de intensidad.

En fin… quiero hacer de mi integridad mi principal valor, mi radar para moverme por la vida.
Un beso.

Una concepción de la integridad que me gusta y me confronta

por | Nov 17, 2017 | Contar & sanar | 0 Comentarios