Hace algunos meses hice varios videos acerca de esas recomendaciones que nos hacen y que nos suenan tan bien… Son buenas recomendaciones, son sensatas, son sabias… Y como no sabemos cómo (expresión vulgar editada) hacerlo, nos sentimos mal, poco evolucionadas/os, poco espirituales!!! “Ámate a ti misma”, “Suelta el control”, “Confía en ti”…  fueron las recomendaciones sabias a las que me referí entonces.

Hoy quiero conversar sobre esta otra: “Actúa desde amor, no desde el miedo”.  ¿Qué significa eso? ¿Cómo lo hago? ¿Por qué debería hacerlo?

El miedo y el amor son las dos emociones desde las que surgen todas las otras. En esencia, cuando sientes amor tiendes a conectar, unir, integrar; cuando sientes miedo, a separar, dividir, fragmentar.  Si sientes miedo es porque ves en la situación, la persona o la experiencia una forma de ataque, una amenaza.

Imagina una reunión de trabajo en la que Martha debe presentar un proyecto de transformación de los sistemas de información. Martha ha trabajado mucho, junto con su equipo, y el proyecto responde a los cambios en el entorno y en la industria.  En la reunión están Juan y Pedro, dos integrantes clave del equipo directivo que llevan más de 15 años en la empresa. Cuando Martha presenta el proyecto, Juan responde: “No, eso no va a funcionar; va a ser una inversión inútil, a la gente no le va gustar y la verdad no veo para qué nos metemos en este asunto, si las cosas, mal que bien, funcionan”. Pedro dice y pregunta: “Martha, se nota que han hecho un trabajo impecable, gracias por tu esfuerzo y el de tu equipo. Ahora, ¿nos puedes explicar con más detalle lo que han pensado que necesitaremos hacer para implementarlo? ¿Qué necesitarían, tú y tu equipo, de nosotros para facilitar esta transición?

Juan respondió desde el miedo: miedo a no saber, a perder su posición, a perder su empleo, a sentirse inadecuado… Pedro, desde el amor: reconociendo al otro y valorándolo, con curiosidad, dispuesto a aprender, a colaborar, pensando en el bien común…

Supón ahora que el proyecto se va a implementar; ¿para quién crees que será más fácil? ¿quién será un agente de integración y quién, uno de fragmentación?

Claro, aunque podemos entender qué significa y por qué es mejor actuar desde el amor… Sigue sonando a recomendación sabia porque no sabemos cómo…

En este video, hablaremos de cómo identificar nuestra forma de actuar desde el amor o desde el miedo y también, sobre cómo elegir cada vez más acciones amorosas… 

No hay aprendizaje sin acción; así es como practicas el amor:

Paso 1: Identifica en tu cuerpo cuando se contrae… el miedo está ahí. ¿Cuál es la amenaza que percibes?

Paso 2: Para, respira. Conéctate con la intención de ver esa situación de una manera diferente. Date cuenta de cómo se transforma tu disposición corporal…

Paso 3: Elige una acción distinta de la reacción habitual desde el miedo. Elige y actúa desde el amor.

Un abrazo,

Carolina.

 

 

“Actúa desde el amor, no desde el miedo”… Ajá, sí, pero ¿cómo?

por | Ene 16, 2018 | Conexión con la vida, Conexión contigo, Sin categoría | 0 Comentarios